sábado, 4 de febrero de 2012

Delirios de un emperador

El emperador Puyi, último emperador de China,
prisionero de guerra  por traición y servicio a los japoneses
Cuan duro debe ser dejar una vida atrás, cuán difícil debe ser adaptarse a inferiores condiciones.

Vivir rodeados de riquezas y servicios, los cuales a muchos imposibles se presentan.

De niño haber disfrutado de grandes menesteres, de infinidad de placeres.

Uno se adapta a lo que el entorno le ofrece, a uno le cuesta salvo si de un pequeño se trata.

Si de inmediato, después de años de disfrute y llenos de placeres, a uno le arrebatan todo...


Duro debe ser, pues adaptarse tendrá. Pero ya es mayor, mas costoso le será.

De la riqueza a la pobreza, de la comodidad al duro trabajo, de mandar a obedecer...

Pero que decir, pueden ser estos simples delirios, delirios de alguien a quien antes en lo mas alto tenían...

Y ahora, sufre lo que cualquier otra persona, pudo sufrir, la aventura de vivir.

Que son estos, sino los delirios de un emperador, emperador cual ya no es.

Este texto lo escribí durante una clase de historia en el instituto, donde estábamos viendo la película "El último emperador", donde se cuenta la vida de Puyi, último emperador de China, quien también lo fue del estado de Manchukuo. La recomiendo ver.

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