lunes, 23 de enero de 2012

Ante la nada, un brillo de esperanza

Nada. Eso es lo que había en aquella estancia en la cual me encontraba y a la cual no tenía idea de como había llegado.

El respirar era pesado, como si el oxigeno que ahí se encontraba era el esencial, como si cada inhalación de esa esencia de vida restase tiempo a lo que quedaba de la mía.

No tenía idea alguna de que podía ser aquel lugar.

Sin saber exactamente en que dirección, empecé a caminar. Al poco me topé con una pared, lisa y sin nada en ella. Era aquello pues un cuarto, encaminé mi rumbo al contrario del anterior. Encontréme con otra pared y como si del mismo se tratase, vacía y lisa se encontraba.

¿Me había raptado? ¿Dónde podía ir? ¿Qué podía hacer?

domingo, 22 de enero de 2012

Y es que...

Este es un texto que bajo un problema que tuve escribí a las 3:00 de la mañana, en el que intento mostrar un poco como me sentí durante esos momentos de disputa.

Y es que aunque feliz estés y creas que todo va bien, siempre hay algo que de improviso o con una gran fuerza toque una fibra delicada de nuestro interior y mal nos produzca.

Y es que de encantos y romances puedes venir que cualquier añadido a esa acumulación de mal, produce que se esté mas cerca de tocar ese hilo que al roce se tensará y romperá, ocasionando así el desato de todo aquello que intentábamos que no se escapase.

Y es que hay ocasiones en las que de entre gritos y quejas, cuales incordio y discordia producen, no solo con esa persona cual lo ha provocado. De entre esos gritos, uno grita y por encima de los demás le gustaría escucharse, pero ahogados gemidos de quejas son el único resultado del tan forzoso grito que para hacerse escuchar solo sirve.

jueves, 19 de enero de 2012

Tras su aroma

Y es que vaya donde vaya, camine por donde camine, pierda por donde me pierda... no puedo evitar siempre estar en busca de su aroma.

Aroma cual con palabras se me hace difícil describir pues no es fácil recitar versos que al ángel que lo desprende iguale, ni siquiera los más bellos cantares.

Siento si hay algun fallo raro de tildes o de letras, está escrito y publicado desde Blogger para Android

sábado, 14 de enero de 2012

Blanca esperanza

Mirar a un lado y nada ver salvo que no está ella, mirar al otro y tampoco verla, frente a mí no veo su resplandor, por detrás miro y sigo sin verla. Decido bajar la mirada y veo mis pies, parados. Alzo la mirada y observando me quedo el blanco techo que sobre mi se alza, blanco... esperanza. Ese blanco, cuál esperanza parece significar me hace pensar que aun sin tenerla entre mis brazos o estar a mi lado, en mucho o poco tiempo, lo estará y será de entre las cosas mas bonitas que en este mundo existen, ella, la mas bella.

Sueño victorias que junto a Victoria realidad se hacen pues ella es mi mayor gloria. Para ella va esto.

Deseos escritos

Se encontraba en una habitación, ni grande ni pequeña, un niño. Parecía no saber que hacer, como si dentro de su ser ningún mecanismo estuviese andando pues su posición, tirado en el suelo y respaldado por una pared, una pared de color negro, como el suelo y como también lo era el techo. No había nada en esa habitación salvo ese niño cual de pálidos grises pintado estaba, como si nada ni nadie hubiese pulsado el interruptor que haría que respondiese, que pusiese en marcha ese mecanismo que llevaba parado durante quien sabe cuanto tiempo. Están los ojos del niño vacíos, nada ve, nada siente.

El niño llegando a la pluma
The Gloom por Akuma en Deviant Art
Brilla por su presencia una hoja de papel que en el suelo de la habitación se encuentra, cuál junto a una pluma de su mismo color se haya. De extraña manera empieza a relucir, lo cual hace al niño levantar su cabeza, la que segundos antes caída estaba sin tener un porque por el que sostenerse. Parecía aquel trozo de papel una fuente de energía, pues al fijarse en el, aunque no tuvo fuerzas para levantar su cuerpo, fue hacia el como pudo. Cosa parecida no había visto antes.

Cogió la pluma con sus finos dedos y la observó durante unos segundos, mientras vueltas le daba mirándola por uno y otro lado, pero que bonita. Sin pararse a pensar mucho, miró al suelo y pasó la punta de la pluma por el, lo cuál dejó una linea de color blanco por donde la había pasado. Puso su mano sobre el papel y escribió.