Nada. Eso es lo que había en aquella estancia en la cual me encontraba y a la cual no tenía idea de como había llegado.
El respirar era pesado, como si el oxigeno que ahí se encontraba era el esencial, como si cada inhalación de esa esencia de vida restase tiempo a lo que quedaba de la mía.
No tenía idea alguna de que podía ser aquel lugar.
Sin saber exactamente en que dirección, empecé a caminar. Al poco me topé con una pared, lisa y sin nada en ella. Era aquello pues un cuarto, encaminé mi rumbo al contrario del anterior. Encontréme con otra pared y como si del mismo se tratase, vacía y lisa se encontraba.
¿Me había raptado? ¿Dónde podía ir? ¿Qué podía hacer?
El respirar era pesado, como si el oxigeno que ahí se encontraba era el esencial, como si cada inhalación de esa esencia de vida restase tiempo a lo que quedaba de la mía.
No tenía idea alguna de que podía ser aquel lugar.
Sin saber exactamente en que dirección, empecé a caminar. Al poco me topé con una pared, lisa y sin nada en ella. Era aquello pues un cuarto, encaminé mi rumbo al contrario del anterior. Encontréme con otra pared y como si del mismo se tratase, vacía y lisa se encontraba.
¿Me había raptado? ¿Dónde podía ir? ¿Qué podía hacer?
